Home

           1935d

           Si en una clase de literatura un profesor preguntase por el nombre de cualquier escritor, los alumnos podrían estar horas y horas recitando autores, desde época clásica hasta hoy en día. La cosa cambiaría si el mismo profesor preguntase cuántas escritoras conocen, Si, Safo, Virginia Woolf, Emilia Pardo Bazán, Jane Austen, las Brönte, quizás a alguno le suene Sylvia Plath; pero, ¿de verdad que no hay ninguna escritora más dentro de nuestras conciencias literarias?

            Dejando de lado cualquier argumento feminista, es evidente que las mujeres escritoras forman parte del olvido. Por ello, si preguntase con voz candorosa quién es María Teresa León me sorprendería que alguien supiera que fue, en el ámbito literario, una escritora de obras de teatro, guionista de películas, locutora de radio, escritora de cuentos y, en el ámbito personal, compañera de vida de Rafael Alberti.

            En estos días, las historias de amor están a la orden del día y yo, personalmente, creo que esta es una historia de Amor. María Teresa, sobrina de Menéndez Pidal, abandonó la vida en una ciudad de provincias y aterrizó en el loco y excitante Madrid anterior a la II República, dispuesta a florecer su espíritu literario cultivado en sus años de estudiante de Filosofía y Letras.

            Es en este Madrid colérico donde conoce al poeta gaditano, que, como ambos coinciden en sus diferentes obras autobiográficas,le provocó un amor a primera vista. Se enamoraron perdidamente el uno del otro y, de la mano, fueron creciendo en literatura y en pensamiento. Ambos eran partidarios de una regeneración de la sociedad y del poder y este cambio se tenía que llevar también a cabo de la mano de la cultura.

RafaelAlbertiGaleria (8)

            Ella llegó a ser subdirectora del Consejo Central de Teatro durante la II República, él, la voz contra las injusticias. Juntos se posicionaron como comunistas. Con José Bergamín capitanearon la Alianza de Intelectuales Antifascistas y representaban obras de teatro en el frente republicano, como una suerte de arenga del estilo del mismo Catilina. El teatro, las injusticias, la política y la unión de ambos es vital para entender la obra canónica de Rafael Alberti, pero sin olvidar que a éste solo se le puede conocer si se conoce a María Teresa.

           El destino quiso que María Teresa León sufriera de alzhéimer, y que con su memoria se fueran los recuerdos de una etapa fundamental de la literatura española y de la historia. Su muerte, pocos años después de su regreso del exilio, provocó un gran pesar en el bueno de Rafael, que acabaría poco después de componer su poemario Retornos de lo vivo lejano.

           Retornos de lo vivo lejano es un paseo por la vida de Rafael Alberti a través de sus versos, literalmente hablando. Quiero decir, Alberti, con un lenguaje maduro, rico en metáforas, juegos de imágenes y sonidos, de colores y sombras retrata un recorrido a través de sus recuerdos a lo largo de tres bloques claramente diferenciados.

           El primero de ellos narra desde su niñez hasta su juventud y, acertadamente pero no sé si del todo consciente, va modulando su poesía desde una simplicidad casi infantil hasta una mayor carga poética, que se manifiesta en la creación de versos en arte mayor, mayor calado en los poemas y mayor carga de sentimientos.

           El segundo de ellos es mi favorito (sí, reconozco que soy una romántica, pero ¿a quién no le gustaría que le escribieran poemas tan bonitos como estos?) y se centran en la figura de María Teresa, desde la escenificación de cómo se conocieron, hasta sus citas en el teatro o las vistas desde su azotea de Madrid.

           Bajo mi punto de vista, estos versos son desbordantes. Alcanzan unas cotas de amor y de sentimientos compartidos tan bellamente descritos que pocas veces he leído. Sin embargo no llegan a ser una cursilería. Son simplemente bellos en el sentido más puro de la palabra.

Retornos del amor en las arenas

Esta mañana, amor, tenemos veinte años.

Van voluntariamente lentas, entrelazándose

nuestras sombras descalzas camino de los huertos

que enfrentan los azules de mar con sus verdores.

Tú todavía eres casi la aparecida,

la llegada una tarde sin luz entre dos luces,

cuando el joven sin rumbo de la ciudad prolonga,

pensativo, a sabiendas el regreso a su casa.

Tú todavía eres aquella que a mi lado

vas buscando el declive secreto de las dunas,

la ladera recóndita de la arena, el oculto

cañaveral que pone

cortinas a los ojos marineros del viento.

Allí estás, allí estoy contra ti, comprobando

la alta temperatura de las odas felices,

el corazón del mar ciegamente ascendido,

muriéndose en pedazos de dulce sal y espumas.

Todo nos mira alegre, después, por las orillas.

Los castillos caídos sus almenas levantan,

las algas nos ofrecen coronas y las velas,

tendido el vuelo, quieren cantar sobre las torres.

 

Esta mañana, amor, tenemos veinte años.

           A poco que hayamos leído de Alberti, lejos de la simplicidad compositiva que caracteriza a Marinero en tierra, este poema, como todos los de este poemario, nos devuelve a su imaginería en la que se hace presente la luz y el mar, el amor y la arena, el cielo y el color, pero con una voz poética más madura y con un cierto toque de nostalgia.

           Otro punto importante para saborear este libro son los pequeños homenajes que Alberti hace en la tercera parte de este poemario a sus amigos, compañeros de letras y de vida, tales como Federico García Lorca, Antonio Machado, Vicente Aleixandre o Bertold Bretch.

Maria-Teresa-León-Lorca-y-Alberti

           No sé si os habrá entrado la curiosidad por conocer un poco más acerca de la figura de una mujer tan desconocida pero tan importante o si os adentraréis en la poesía madura de Alberti, pero, si en algún momento lo hacéis, os recomiendo que ojeéis la edición de la editorial Cátedra, con unas notas muy clarificadoras de Gregorio Torres Nebrera, el especialista en devolver a la memoria aquello que habita en lo vivo lejano.

Luna

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s